miércoles, 30 de septiembre de 2009

ACTA JURADO VII CERTAMEN INTERNACIONAL MICROCUENTO FANTÁSTICO MINATURA 2009


Aquí tenéis el Acta del recién celebardo concurso de microcuento fantástico organizado por la revista miNatura. Aunque en el enlace anterior podéis leer toda el acta, resalto aquí lo más importante:

Se proclama como ganador del concurso el micro cuento:

“JOHN SEAL” De la panameña Annabel Miguelena. El jurado lo destaca por ser un texto ágil en su lectura, con un toque de ternura y fantasía que traslada al lector a la infancia de una forma original cargada de misterio, despertándole los más antiguos temores.

Así mismo el Jurado decide hacer mención de la calidad de los siguientes cuentos finalistas:

“Demasiada Imaginación” De Erath Juárez Hernández (México)
“Tecnoferia” De Javier Fernando Castillo Naranjo (Colombia)
“La Oficina De Objetos Perdidos” De María Luisa Castejón (España)
“Tiempo Cero” De Elaine Vilar Madruga (Cuba)
“Ciclos Nocturnos” De Juan Ángel Laguna Edroso (España)
“Kūrėjas” De Alba Yagüe Renau (España)
“X” De Daniel Antonio Carrillo Monsálvez(Chile)
“El Espejo” De Ariel Martínez Monteiro (España)
“Los Locos” De Daniel Avechuco Cabrera (México)
“El Círculo” De Fermín Vidales Martínez (España)
“Los Besos Son Un Recurso Natural Renovable” De Néstor Darío Figueiras (Argentina)
“Yo y los pájaros” De Carla Piña (México)
“El Mundo Bajo La Cama” De Oscar Eduardo Franco Olivares (México)
“Las ventanas del miedo” De Raul Oscar Ifran (Argentina)
“La Difícil Adolescencia De John Dalton” De Julio Rueda Suárez (España)
.

En breve podréis disfrutar de los cuentos que serán publicados en una edición especial de la Revista Digital miNatura, ya en preparación

martes, 22 de septiembre de 2009

ENEMIGOS Y ELFOS, de megagrupo de relatos

En Megagrupo de relatos.

Todas mis colaboraciones aquí.



[Celia]
Gara se escondía detrás de los arbustos mientras veía pasar los caballos.
- Elfos. ¡Los odio!
Sus ojos brillaron y su mano toco su espada.
- Ssssh.- susurró Ache agarrándola por la cintura.- ¡Tranquila!
Allí, en la oscuridad del refugio tras los arbustos, Gara podía oler el dulce perfume de los elfos. Veía claramente su piel brillante, su pelo rubio flotando suave en el aire. Oía su cántico dulce y triste. Un cántico que le llenaba el corazón de amargura.
- Callaos.- Gimió en voz baja.
- ¡Alto!- Gritó un elfo.
- ¿Que ocurre mi señor? - se le acercó otro.
- He oído algo.
Ache agarró a Gara y tiró de ella para intentar alejarse.
- Esperadme aquí.- ordenó el elfo jefe.
Se acercaba a ellos y Ache apenas podía controlar a Gara, sabía lo fuerte que era pero los enemigos eran elfos. Eran seres malignos y poderosos. Pero ella dejó de luchar y su cuerpo se relajó. Entonces vio al elfo frente a ellos.
- Hola, Gara. Me alegro ver que estas bien, después de tanto tiempo.
- No puedo decir lo mismo.- dijo ella.
El elfo levantó su cabeza orgulloso.
- Solo estamos de paso. La guerra se acerca. ¿Estamos en el mismo bando?
- Que luchemos por lo mismo no nos une.
- Bueno. Al menos espero que no nos ataques a nosotros en la batalla. - Se rió el elfo.
- No te prometo nada.
- ¿Eres su guardián? - preguntó el elfo a Ache.
Ache asintió con la cabeza.
- Cuídala. Tiene sangre de guerrero Güaire. Es de las pocas que quedan.
- ¡Como si te preocupara mucho!
El elfo abrió la boca para decirle algo pero no salió nada de sus labios. Sacudió la cabeza como para quitarse una idea y se giró.
- Adiós, Gara.- le dijo mientras se alejaba.

[JAVIER]
Ache tuvo que hacer un nuevo esfuerzo por controlar a Gara, pues ésta estuvo a punto de abalanzarse sobre el Señor Elfo en cuanto éste dio la vuelta para reunirse con sus tropas.

Mientras el destacamento elfo se alejaba en dirección a la inminente batalla, de la que ya se adivinaban sus huellas no muy lejanas, Gara se desembarazó casi con violencia de los brazos que la agarraban. Pero se quedó quieta en el sitio, mirando a los elfos. Hizo un extraño gesto con las manos en dirección a aquellos, escupió en el suelo, y se giró hacia su acompañante.

- Sigamos -le dijo a Ache- Todavía quedan muchas aldeas que visitar antes de poder formar un pequeño batallón para la defensa de nuestras tierras.
- Sí, sigamos - contestó Ache - Pero tengamos cuidado con los elfos, que todavía se mueven por estos terrenos.
Ante la mención de los malignos elfos, que hacía siglos habían sido los enemigos declarados de su clan, Gara repitió aquel extraño signo con las manos, escupió en la dirección en que se habían marchado, y se encaminó justo en dirección contraria con rápidos y furiosos pasos. Ache, compungido ante lo que se les avecinaba, no tuvo más remedio que apretar el paso para poder seguirla.

En la lejanía, el destacamento élfico se aproximaba a las tierras donde se había producido lo más cruento de la batalla. Contaban con encontrarse allí con otros batallones de miembros de su propia raza, así como con otros formados por los pueblos libres que todavía no habían caído en batalla. Sin embargo, era una guerra que los pueblos libres iban a tener muy difícil, por el largo historial de enfrentamientos entre ellos mismos; la desconfianza, el resquemor e, incluso el puro odio a veces, hacía que aquella casi improvisada coalición no tuviera excesivas perspectivas de funcionar. Todo eso lo sabía muy bien el Enemigo, y por eso había atacado justamente entonces, cuando las rivalidades entre el resto de pueblos casi alcanzaban su punto máximo.
Y, como un barril de pólvora a punto de estallar, en medio de todas aquellas rencillas, temores y odios, estaba el antiguo y sangriento conflicto entre los Señores elfos, y el casi extinto pueblo de los Güaire.

[Noys]
Gara y Ache caminaron sin descanso durante todo el día. Para cuando la noche había caído, lograron vislumbrar su destino: El valle que se abría paso al pie de tres pequeñas montañas.
Se acercaron con paso rápido.

Ahí, había varios batallones. Ninguno de ellos superaba a las 40 personas, y se encontraban dispersados por todo el valle recibiendo órdenes, practicando tiros y afilando lanzas.

- Vamos - indicó Ache, mientras señalaba con la cabeza a un reducido grupo.- Nos esperan.

Ahí estaban los sobrevivientes del pueblo Güaire, que se preparaban diestramente para lo que sería una dura batalla.

- ¡Gara! - exclamó el comandante del grupo - ¡Al fin has llegado! Rápido. Únanse a los demás. El enemigo se acerca, hay rumores que dicen que mañana llegaran al valle. Tenemos que estar listos. -Ache asintió, pero Gara se mantenía distraída mirando con recelo a los elfos, al otro lado del valle.
- Por ahora son aliados - dijo el hombre, mirándolos con desagrado también - No podemos tocarlos. Ni ellos a nosotros. Ya nos encargaremos después...

Pero los cálculos estaban mal. Apenas entrada la madrugada, las fuerzas enemigas entraron al valle montadas en caballos, y comenzaron a rodear el lugar, acorralando a los pequeños, pero numerosos batallones.

La pelea estaba siendo dura. Gara había logrado salir victoriosa de dos encuentros: un hombre que intentó atacarla por la espalda, y otros dos que se habían dedicado a cazarla. Los tres terminaron destrozados. Con una destreza y agilidad propia de su raza, los aniquiló sin dificultad.

Pero un cuarto salio de la nada. Comenzó a atacarla. Inesperadamente la tiro a suelo con su caballo, y puso una lanza en su pecho. El hombre la hundía despacio, haciéndola sangrar. Hasta que tres flechas lo atravesaron al nivel del estomago. El jinete se desplomó en el lomo de su animal, que comenzó a correr sin dirección.

Gara se incorporó para darse cuenta de que su salvador, había sido el jefe de los elfos.
- No pienses que te daré las gracias - dijo.
- No hace falta que lo hagas, no podía dejar que te matara…
Inesperadamente, el elfo brincó hasta alcanzar el cuello de Gara y desgarrarlo con una pequeña daga.
-…matar a los Güaire es mi trabajo

Y el elfo se alejó mientras Gara caía al suelo arrepintiéndose de la única y ultima vez en su vida que bajó la guardia ante un elfo.





Los relatos recogidos serán de uso público. Creative Commons License Estos relatos están bajo una licencia de Creative Commons.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

INFECCIÓN ASESINA (otra colaboración en MegaGrupo de Relatos, para leer aquí también)


De nuevo, desde MegaGrupo de Relatos, otra colaboración.

Para ver todas mis colaboraciones hasta la fecha, desde aquí.

Infección asesina

[Ana Maria Arroyo]
La joven que iba ataviada con uniforme verde intuyó la presencia de alguien en la escalera. Sintió un súbito escalofrío por la espina dorsal que le llegó hasta la raíz del pelo, una melena negra y lacia que le cubría los hombros. Agudizó el oído, pero no pudo distinguir ningún sonido extraño, excepto el que provenía de su propia respiración. En aquel instante escuchó unos pasos pesados y lentos que caminaban por el descansillo del cuarto piso. Se armo de valor y se asomó por el hueco de la barandilla. Creyó distinguir una sombra justo antes de que se apagara la luz. Un hedor fétido e irrespirable se acercó a su nuca y en su garganta creció una inmensa bola de miedo que la ahogaba.
[JAVIER]
Sintió un ligero roce, livianísimo; tanto, que no sabía si había sido real o producto de su alterada imaginación. Gritó, gritó con todas las fuerzas que le quedaban, y empezó a correr escaleras abajo, con el corazón golpeándole fuertemente en su pecho. El sonido de su propio corazón, con la sangre bombeando alocadamente por todo su ser y el latido de sus sienes, no le dejaba escuchar si era perseguida o aquello que vislumbró- y olió- pisos más arriba se había quedado allí. Daba igual, sólo pensaba en correr, escapar de lo que fuera que la rozó.
Tropezó en el último peldaño antes del descansillo que daba al recibidor de la finca. Quedó tendida cuan larga era. Notó algo viscoso resbalándole por la cara: tal vez aquel ser que la perseguía... pero no notaba aquél fétido olor que olió cuando la rozó- o así lo creyó ella-
Era su propia sangre, brotando de una herida en la cabeza que se había producido en la caída, al chocar con la barandilla. Ella ni lo había notado, tal era su estado de terror.
Intentó levantarse, apoyándose en la barandilla, en la que notó el propio líquido pegajoso que le corría por la cara, y que ella aún no sabía qué era. Finalmente, se puso en pie, débil, temblorosa, con el corazón a punto de salirse de su pecho. Volvió a notar aquella fetidez, aquel levísimo roce.
Se encendió la luz.
[Erath J.H.]
¿Aquello la miraba? Si acaso su cara putrefacta apuntaba hacia ella. De los orificios donde debían ir los ojos, salió un enorme gusano reptando hacia la frente. Un sonido gutural, salió de aquella garganta hinchada de pus.
Hubiera jurado que "eso" le pedía ayuda. Arriba se escuchaban pasos, piernas pesadas que se arrastraban en los escalones. No era uno solo, eran varios.
¿Cómo habían podido entrar? Había sellado completamente la propiedad, o eso era lo que ella creyó.
De nada había servido matar a su familia cuando se infectaron del virus. El que venía a sus espaldas le mordió el cuello arrancándole un gran pedazo de carne. Ahora solo le quedaban dos balas. Primero le voló la cabeza al que le pedía ayuda, y sin ningún tipo de remordimiento acomodó el revolver en la sien y acabó con su propio sufrimiento.



Los relatos recogidos serán de uso público. Creative Commons License Estos relatos están bajo una licencia de Creative Commons.






UNIVERSO - relato corto de CF en NGC 3660-

Acaba de aparecer, a fecha 16/Septiembre/2009 en la web NGC 3660 mi relato corto de Ciencia Ficción UNIVERSO.

Para ver NGC3660, pinchad aquí; para leer el relato, en este otro enlace.
Decir que fue un relato improvisado que comencé para el grupo La Fumada del Día de la web (red social) LAS LETRAS DEL MAL, pero cuando ví el resultado, lo puse en la página principal de la red, y posteriormente lo mandé a una web especializada en el fantástico como es NGC 3660 .

martes, 15 de septiembre de 2009

MIS IDEAS NO ME PERTENECEN (nueva colaboración en megagrupo; disponible aquí)

Un nuevo relato compartido en el que colaboro en MegaGrupo de Relatos. Otra vez en el inicio, con lo que en principio fue un microrrelato, y que lancé tal cual, a ver hasta donde llegaba. Y éste es el resultado; la verdad, lo considero muy bien llevado y con muy buen resultado.


[JAVIER] A veces, mi cabeza está fuera de mí. Mis ideas, mis pensamientos; siento que no me corresponden, que, en realidad, me son ajenos por completo. Por eso relleno más y más pantallas, utilizo más y más palabras, estigmatizo los segundos uno a uno, como si en breve, se me fueran a acabar. A veces, mi juicio parece abandonarme, y yo me entrego a la loca idea de escribir, como si con ello purgase mi enfermedad, como si supurando conceptos, se aliviaran mis padecimientos. En ocasiones, veo letras formando palabras, construyendo frases que sé que son mías, pero que no sé de donde han podido salir. Dejo que tomen forma, que se acomoden a su gusto; relatos, poemas, cuentos, lo que quieran. Pero les pongo una condición; que al final formen mi nombre, dado que parece ser que una vez fueron mías. Y firmo, dándome a conocer cuando mi cabeza está fuera de mí, cuando siento que mis ideas no me pertenecen, purgando conceptos, supurando palabras.

[Ana María Arroyo]
Y tras mi nombre queda una estela de vacío, queda una espera, un pequeño trance que me hace sentir que mi cordura desvaría. Cuando han tomado forma mis secretos, después de haber desnudado mis sueños, siempre en la soledad de cada línea. Anudo las ideas, entrelazo vidas ajenas, siento, no
siento. Me dejo poseer por mis musas, vivo a su antojo. Siempre bajo su influjo cruel, aquel que nació conmigo y que día a día me ordena. Sí. Escribir es una idea infame. Pero me ha poseído por completo. Demasiado tarde para rectificar.

[Agueda] No sé si despierto cuando sale el sol y me levanto cada mañana para formar parte del mundo que todos ven como real, o si esa tarde voy a tomar el té con una marquesa o a escuchar música con un hombre alto de pelo alborotado que ama el rock y el Socialismo del Siglo XXI. A veces me encuentro a lomo de un
caballo blanco de crin larga que cabalga en las madrugadas mientras un río caudaloso se desborda bajo un puente de piedra. En esos momentos cambio de idea y ya no me parece infame la idea de escribir porque he creado mundos a los que acudo cada vez que mis dedos golpean las teclas negras de mi computador. Sé que mis ideas no me pertenecen y sin saber cómo ni cuándo han tomado la forma de cuentos y relatos. Entonces pongo mi nombre y firmo con la esperanza de que jamás me abandonen las palabras que saben acomodarse a su aire, como si tuvieran voluntad y yo las contemplo en mi pantalla, admirando su certeza y valentía.

Los relatos recogidos serán de uso público. Creative Commons License .
Estos relatos están bajo una licencia de Creative Commons.

lunes, 14 de septiembre de 2009

IDA (poesía improvisada para Las Letras del Mal)

Ida y vuelta,
retraso y letargo;
las ideas vienen y van,
sólo la melancolía permanece,
como una enfermedad a afrontar
en el invierno de las palabras.
Se acerca ya la época
en la que nos retiraremos
a nuestros palacios de palabras
y aletargaremos las ocasionales ideas
que puedan florecer
en el otoño de nuestras mentes.

Ida y vuelta,
la nada y la esperanza
de nuestros ideales
dispersos como la nieve
en la que se transforman nuestras palabras.

Solo Oscuridad y Silencio, colaboración en megagrupo de relatos, disponible aquí también

Otra colaboración en MegaGrupo de Relatos, esta vez la titulada:

SÓLO OSCURIDAD Y SILENCIO



Los relatos recogidos serán de uso público.

Creative Commons License Estos relatos están bajo una licencia de Creative Commons.


[brenda-abril]
Eran las dos, quizá las tres de la madrugada. Todo parecía en calma. La luna no estaba pero en cambio un hermoso cúmulo de nubes que danzaban magistralmente en el cielo aseguraba el paisaje noctámbulo.

La luz de la farola se encendió y con ella aparecieron espectrales sombras que desconfiguraban el armonioso cuadro.

Las voces empezaron a romper el silencio himénico que dominaba hasta entonces.

Una acalorada discusión violó sodomáticamente todo el encanto que había sido respetado por las cigarras y los murciélagos.

De pronto un chillido y seguido de él, un sonido como de respiración difícil y profunda y por fin, reinó de nuevo el silencio.

La luz dejó su brillo y las cigarras despertaron, aunque a la mañana aún le faltaba para reinar.

[JAVIER]
Las cigarras comenzaron a tocar sus diminutos violines, y los murciélagos volaron enloquecidos, confundidos sus sentidos por la mezcla de la innatural quietud del ambiente y la chirriante melodía que emanaba de las cigarras.
A lo lejos, un sereno dio la hora, mientras un borracho se agarraba a la farola que, apenas hacía unos momentos, había agotado toda su luz en un espasmo final casi orgiástico.

El frenesí de la alborada empezaba a vislumbrarse entre los aleros de las residencias más lejanas, y el silencio fue haciéndose cada vez más espeso, más denso, como adquiriendo sustancia frente a las desvencijadas mentes que todavía dormitaban en aquella localidad.

Las cigarras aumentaron el tono de sus "cric-crics" como si estuvieran lamentándose, y los murciélagos chocaban, enloquecidos todavía, contra las paredes, los postes y los árboles.

El silencio reinó finalmente, se adueñó de todo y de todos.

Y todavía no amanecía.

[Pablo]
Por un momento sentí que algo extraordinario estaba a punto de ocurrir. Estaba equivocado. Finalmente el amanecer hizo su aparición y aquella noche se convirtió en una más, como cualquier otra. ¡Qué decepción! Por un momento entre las chicharras, los serenos y los murciélagos sentí que algo prodigioso iba a acontecer. Sentí que algún designio especial el destino me había preparado para aquella noche. Nada ocurrió lamentablemente; ninguna chica con traje negro y gafas oscuras me vino a pregonar que era el elegido, ningún conejo con prisa me hizo entrar a su agujero, ningún alienígena aterrizo su platillo ante mis ojos trayendo paz o esclavitud a la humanidad y ningún desastre nuclear me convertiría en el salvador de la humanidad aquella noche. Incluso me hubiera contentado con alguna llamada que me informara de una buena noticia, la que fuese.

Aquel silencio fue sin lugar a dudas uno de los momentos más felices que había vivido en años. Ojalá que nunca hubiera terminado. ¿Por qué las cosas nunca suceden cómo en las películas? Por qué no me podía escapar aquella mañana y olvidarme de cómo llegar a fin de mes o de cómo pagar la hipoteca de una casa en la que viven mi ex-mujer y su nuevo novio. Aquel silencio no fue un presagio de absolutamente nada. En una hora tenía que estar listo para irme a un trabajo que odio en una oficina gris y sin vida en la cual llevaba quince años ganando una miseria. La vida nunca es como pensamos que sería. No soy especial y nunca lo seré. Sin embargo, aquella noche no le debía nada al banco. Aquella noche de serenos y farolas fue sólo mía.

sábado, 12 de septiembre de 2009

TRAILER DE SOLOMON KANE

Hace ya un tiempo puse la noticia y el poster de esta película basada en el personaje creado por Robert E. Howard; hoy, y mientras dure, os traigo el trailer de dicha película.

RECAPITULACIÓN LEÍDOS (11/09/09)

A la lista de los leídos hasta final del mes pasado, Agosto de 2009, le añado en esta fecha (11/09/09) un par más de lecturas:

45.- Perfum de Tenebres (Emili Gil i Pedreño)

46.- Trueno Rojo (John Varley)

martes, 8 de septiembre de 2009

ESA SERÁ MI MUERTE, de MegaGrupo de Relatos, para leer aquí también

Esta vez fui el que inició el relato a tres bandas. Partiendo de un relato corto que improvisé, y que ha sido utilizado alguna vez, le hice retoques, eliminé el final para dejarlo abierto, y lo lancé al megagrupo.
Éste fue el resultado:



[JAVIER]
Este día está marcado con lápiz rojo en mi calendario.
Como muchos otros.
Es el origen de mi desgracia, la puerta de entrada de todos mis demonios. Mi alma es como un faro que atrae las desgracias, como si un ente telepático registrara mi ser en busca de maldad, corrupción...
Hace que me vuelva esquizofrénico, hipocondríaco, que mi esencia no signifique más que la de un mísero ratón, que un insecto…
Mi cuerpo falla. Mis células empiezan a morir. Mis átomos se disgregan; electrones, protones, neutrones, escapan, como propulsados por una turbina, por una hélice gigantesca.
Cojo el teléfono e intento una llamada. No puedo controlar mis manos. No puedo clarificar mis pensamientos. La vista se me apaga, se estrecha mi campo de visión; como el objetivo de una cámara, como un pequeño telescopio enfocado en una estrella, un pequeño punto focal.
Mis oídos zumban, una enorme sirena de camión... de tren... no, de un gigantesco barco.
La sangre se me escapa a borbotones, produciéndome el zumbido de oídos, la pérdida de visión, la disgregación de mis átomos.
Ya no distingo si es verdad o se debe a mi esquizofrenia.
Elegí este día para suicidarme, lo marqué con lápiz rojo en mi calendario, el que cuelga detrás de la puerta de mi camarote. El viaje en barco no me ha ayudado a aclararme, no me clarifica el origen de esta sensación.
Muerte, susurro por el teléfono cuando al otro lado de la línea alguien lo descuelga. Frenética carrera de electrones de mi boca a su oído, transformando las palabras en corriente, y viceversa.
[Aitor]
Una respiración pesada como única respuesta. Sé que me ha reconocido, pero no dice nada. Tampoco tengo muy claro qué otra cosa esperaba.

Muerte, repito, y sé que ella lo comprende. Apenas reconozco mi propia voz. La sangre llena mi garganta, y cada sílaba requiere más fuerzas de las que me quedan. Aún así, concentro mis últimas energías y vuelvo a hablar.

¿Habría cambiado algo? La pregunta se pierde en el zumbido de la línea telefónica. Ella no responde. Ni una última palabra de compasión. Probablemente no la merezca.

Mi mano tiembla. Una gota de sangre perfecta sobre la pantalla del teléfono y un charco cada vez mayor en el suelo. Me alegro de haber elegido esta vía. Durante días estuve dudando. El mar parecía más poético, acogedor incluso. Sin embargo, mi espíritu práctico se impuso, como siempre. Me bastó visualizar el agua salada llenando mis pulmones, mi cuerpo corrompiéndose lentamente hasta convertirse en un amasijo informe. Alimento de peces, basura en una red de pescadores.

No, así está mejor.

La realidad cada vez está más lejos. Puedo ver como las leyes físicas se desmoronan a mi alrededor, carentes ya de sentido. Ya no soy células, ni átomos. Ya no soy nada.

Apenas unos instantes para que todo acabe para siempre, y de repente, me doy cuenta de que por fin ella está hablando. Intento aguantar unos segundos. Lo suficiente para escuchar su voz.
[Gancho]
-Sé que sabes que soy...-dijo serena, con un timbre aflautado de pájaro negro, y fue un entregarme totalmente, como si esa voz destruyera todo lo que en mí significaba ser una entidad. Sin nada físico que me sustentara ya, esa vorágine destructora comenzó a someter mi conciencia, el último bastión.
-No soy tu muerte, tú si la eres...-no comprendí esas palabras, pero algo hizo que recordara mi existencia hastiada de libertinaje y terminé repitiendo las palabras de alguna amante exagerada.
-Soy tuyo- ¿o dije soy tuya? Terminé escuchando mi risa cada vez más pequeña.
Sentí que esa ave gigante llamada muerte esperaba mi silencio. Me costó dejar de reír.
-No soy tu muerte y tú lo sabes- la oí decir que ella estaba ahí sólo para indicarme el camino final y que la verdadera muerte era mucho más dolorosa que todo lo imaginado y que sería yo un testigo sin fin de ello.
Sentí una garra clavarse en mi brazo y una sensación de lava roja escapando hacia el negro infinito y en esa absoluta ausencia de luz, emití el grito más seco que jamás haya escuchado salir de mi boca, era como que todo el espacio se había contraído hasta sentir que no era más grande que una caja de fósforos y en esa caja estaba la muerte, mi conciencia y ese grito arenoso y antiguo. Nada más.
Los golpes insistentes y una voz nerviosa detrás de la puerta terminaron de despertarme. El calendario tembló.
Sin poder dominar mi jadeo, caí en cuenta de que me encontraba dormido en el camarote de un barco y con el mayor de los espantos, caí en cuenta de que mi final nunca llegará; estoy condenado a soñarlo y a despertarme por toda la eternidad. Esa será mi muerte.

VUELO (capítulo alternativo de Alcoi Zombie City en portal de Ciencia Ficción)


Carlos Daminsky está escribiendo, entre otras muchas cosas, un serial acerca de los zombies en su ciudad, Alcoi. Dicho serial está siendo publicado, entre otros sitios, en el Portal de Ciencia Ficción. Me pidió que escribiera un capítulo alternativo del serial, y aquí está mi contribución; se titula VUELO, y está centrado (como capítulo alternativo que es a la historia principal), en uno de los personajes que aparecen fugazmente en ella. Podéis leer "Vuelo" directamente desde aquí Pero, para esta al tanto de todo lo ocurrido, podéis leer todo lo publicado hasta la fecha en este otro enlace, la ficha de Carlos Daminsky en el Portal de Ciencia Ficción (la lista de todo lo publicado por él en el portal).

AUGURIOS (microrrelato en miNatura # 96)- descargar aquí la Revista-

Mi microrrelato AUGURIOS acaba de ser publicado en la Revista Digital de lo Breve y lo Fantástico miNatura # 96. Es un especial Brujas, Hechizos y Magia.

Podéis descargarla visitando su web, de la que además extraemos:

"Aquí tenéis el número 96 de la Revista Digital miNatura, dossier: Brujas, Hechizos y Magia, correspondiente a los meses de septiembre y octubre de 2009. Desde la portada que contiene una ilustración del joven artista David Díez García , hasta la última página, encontraréis un gran abanico de historias de autores clásicos y noveles, jóvenes valores de la literatura fantástica, que esperamos enriquezcan los conocimientos que teníais sobre el tema y amplien los horizontes de vuestra imaginación. Entre sus páginas podréis encontrar ilustraciones de Pedro Belushi, Nicolas Massoni y Duchi Man. Incluimos una primera entrega de Tarot, cómic cubano escrito por Eliete Lorenzo e ilustrado por Istvan Bent. La ya imprescindible Biblioteca del Nostromo, nos trae nuevas sugerencias de mano de Ricardo Curcí, y una nueva sección aparece llamada El Cronista Especulativo del también argentino Alejandro Millán Pastori."

Sumario:

2/ Artículo: Del efecto placebo y otros hechizos/ Juan de Madre, seud. (España)
3/ Editorial
3/ Sumario
5/ Sufrah, geomántico/ Marcel Schwob (Francia)
6/ Brujas/ Bruno Henríquez (Cuba)
7/ Séptima, encantadora/ Marcel Schwob (Francia)
7/ El Tatuaje/ José Córdova (Panamá)
8/ A Circe/ Julio Torri (México)
8/ La Doncella de Hierro/ Harry Rainmaker, seud. (Argentina)
9/ La rata transformada en niña/ Anónimo
10/ Invocación/ Carlos Enrique Saldivar (Perú)
11/ Philosophumena/ Hipólito de Roma (Italia)
11/ La máscara ladeada/ Juan Manuel Valitutti (Argentina)
12/ El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha/ Miguel de Cervantes Saavedra (España)
12/ De Magos y Conejos/ José Luís Zarate (México)
13/ La Secta del Loto Blanco/ Richard Wilhelm (EE.UU)
13/ Claros y Oscuros/ Alvit Oillart, seud. (Argentina)
14/ La bruja y el hermano Sol/ Cuento Ruso
15/ Cambios Odiosos/ Olga Appiani de Linares (Argentina)
15/ Un encuentro con las brujas/ Samuel Feijóo (Cuba)
16/ De una bruja castellana y de cómo descubrió el Axe/ Sonia Bartol (España)
16/ Atrapando brujas en Baracoa/ Samuel Feijóo (Cuba)
17/ El Golem del Guadalquivir/ Carlos Díez (España)
18/ Yo me vi hechizado por las brujas/ Samuel Feijóo (Cuba)
18/ Nuevos tiempos, nuevos nombres para la magia/ María L. Castejón (España)
19/ La bruja que se equivoco/ Samuel Feijóo (Cuba)
19/ Hechizo de hierba musical/ Daniel A. Duque Gil (Venezuela)
19/ La Odisea/ Homero (Grecia)
20/ Brota de Mis dedos el Fuego Purificador/ Salomé Guadalupe Ingelmo (España)
21/ Medea/ Eurípides (Grecia)
21/ Augurios/ J. Javier Arnau (España)
22/ Macbeth/ William Shakespeare (Inglaterra)
22/ Atalanta/ María José Domínguez García (España)
23/ Dipsas, la meretriz/ Ovidio (Italia)
23/ Las causas ocultas/ Daniel Frini (Argentina)
24/ Los sueños de la casa de la bruja/ H. P. Lovecraft (EE.UU)
25/ Cuentos misóginos con moraleja. Hoy: Hansel y Gretel/ Daniel Frini (Argentina)
25/ Para Hacerse invisible por medio de un anillo/ Alberto El Grande (Alemania)
26/ Jugando al escondite/ Joaquín Valls Arnau (España)
26/ Para ser bruja/ Alberto El Grande (Alemania)
27/ La luz que oscurece el mundo/ Sergio Macías García (España)
28/ Las bujas nunca mueren/ Eva Barberá del Rosal (España)
28/ Los Espíritus De Los Sueños / Rubén Martín (España)
29/ Mi primera vez/ Mercedes Pajarón Pajarón (España)
29/ Neobestiario/ Olga Appiani De Linares (Argentina)
29/ No creo en las brujas, pero que existen, existen/ Mauricio Varas Velásquez (Chile)
30/ Noche de brujas/ Deborah Fernández Muñoz (España)
31/ Personas ocultas/ Carlos Iván Martínez Reyes (México)
31/ Noche mágica/ Francisco José Segovia Ramos (España)
32/ Pescado fresco/ Manel Aljama (España)
32/ Por no saber tener las manos quietas/ Ana Morán (España)
33/ Quod Erat Demostrandum/ Ricardo L. García Fumero (EE.UU.)
34/ Receta/ Amanda Rosa Pérez Morales (Cuba)
34/ Sintético/ Marcelo Mangiante (Argentina)
34/ Estereotipos/ Amanda Rosa Pérez Morales (Cuba)
34/ Trova de bruja/ Julieta Ibeth Arceo Díaz (México)
35/ Trozo de carne /Juan Guinot (Argentina)
36/ Un zarabanda para Don Mariano/ Margarita Carvajal (Cuba)
36/ Witchat/ Juan Pablo Noroña Lamas (Cuba)
37/ Conjuro/ Carmen R. Signes Urrea (España)
38/ La Llave /Milenko županović (Montenegro)
39/ Comic: Tarot/ Eliete Lorenzo y Istvan Bent (Cuba)
44/ El Cronista Especulativo: La Casa de La Bestia/ Alejandro Millán Pastori (Argentina)
48/ La Biblioteca del Nostromo
50/ Abecedario del Taumaturgo/ Juan Ignacio Muñoz Zapata (Colombia)

Sobre las Ilustraciones:

Pág. 1 Portada: Bruja/ David Díez García (España)
Pág. 5 Sufrah, geomántico/ Pedro Belushi (España)
Pág. 24 Sueño en la casa de la bruja/ Pedro Belushi (España)
Pág. 35 Trozo de carne/ Nicolás Massoni (Argentina)
Pág. 37 El Despojo/ Duchy Man (Cuba)

Y para el próximo número:

Post Apocalipsis

Podéis enviarnos vuestras colaboraciones hasta el 20 de octubre a:

minaturacu@yahoo.es

domingo, 6 de septiembre de 2009

Follamigos (de nuevo desde MegaGrupo de Relatos)


De nuevo otra colaboración desde MegaGrupo de Relatos.
Como siempre, para leer todos los relatos en los que colaboro, pinchad aquí mismo.


[Aitor]

- ¿Y qué hacemos ahora?
- Pues podemos dejarlo en sólo sexo. Ya sabes, amigos con beneficios, o follamigos, o como quieras llamarlo.
- Lo de sólo sexo nunca funciona.
- Bueno, entonces lo haremos mientras funcione.
- ¿Y después?
- No sé. Después podemos ser enemigos. Sabotear citas, enviar amenazas desde cuentas falsas de facebook... No he tenido ningún enemigo de verdad desde aquel niño gordo que me robaba los bocatas.
- De acuerdo entonces. Sólo sexo.
[JAVIER]
- Bueno, ¿empezamos ya?
- No sé, ¿no será un poco precipitado?
- Pues no lo sé yo tampoco, nunca he sido "follamigo" de nadie.
- Claro. Ni yo tampoco. Igual deberíamos quedar primero, una cena, unas copas...
- Entonces sería casi como una pareja convencional.
- Y eso no funcionaría...
- No, con nosotros sabes que no.
- Ya, pero es que así, en frío...
- Pero si es sólo sexo, ¿no habíamos quedado así?
- Sí, lo sé, pero...
- Pero nada, o lo hacemos o no lo hacemos, pero no podemos estar así todo el santo día.
- Bien, tienes razón; pero empieza tú.
- ¿Yo; porqué?
- Porque la idea esta de sólo sexo fue tuya.
- ¿Seguro?
- Pues la verdad, ya ni me acuerdo.
- Bueno, va, empiezo yo.
[JOSE ANDREU]
- Pero tío, no hagas tanto ruido que nos va a oír mi madre.
- Y que quieres que haga si esta cama tiene mas años que el castillo, seguro que la heredaste de tu tataratatara....
- Calla idiota, que te va a oír.

De pronto, se abre la puerta.

- Pero Mario, que estáis haciendo, te has vuelto loco, como se te ocurre, y tu Pedrito, haz el favor súbete los pantalones, ¿no te da vergüenza? No veis que eso no es normal, que os vais a arruinar la vida, Dios mío, ¿como le digo yo a tu padre? que su hijo es gay. Que no va a tener nietos.
- Tranquila mama es solo sexo.


Creative Commons License Estos relatos están bajo una licencia de Creative Commons.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Diálogo de luces apagadas (nueva colaboración en Megagrupo de Relatos, para leer aquí también)

Creative Commons License Estos relatos están bajo una licencia de Creative Commons.

Otra de mis colaboraciones en la web Megagrupo de Relatos, de nuevo en el "nudo".



Diálogo de luces apagadas

[Ana María Arroyo]
A través de los cristales, Ana observaba cada noche la luna. Podía pasarse horas y horas mirándola fijamente. Le gustaba especialmente cuando aparecía llena. Se confiaban secretos, aquellas cosas que nadie más podía escuchar. Era su amiga fiel, su única amiga verdadera. Quieta y siempre presta a escucharla. Siempre había sido una niña solitaria. Y ahora, mientras la adolescencia comenzaba a invadirla tenía miedo de todo, de nada, de no sabía qué.

En una preciosa noche colmada de estrellas se encontraron de nuevo cara a cara, las dos mirándose, en silencio. Ana le susurro un nuevo secreto y cerró los ojos, prestándose a escuchar lo que su eterna compañera le respondía. Y la luna con su voz de luz habló.

LUNA: - Te destruirá lo que haces, es malo de verdad -

ANA: - No es nada serio, lo tengo bajo control -

[JAVIER]
LUNA: - Puede que tú no lo consideres serio, incluso que esto sea sólo un juego para ti. Pero esto puede afectar a más cosas de las que crees.

ANA: - Da igual, sé perfectamente que no hay nada que puedas hacer para detenerme, por eso te elegí como confidente.

LUNA: - Es verdad. Sólo puedo advertirte, como amiga tuya que creo que soy, que lo dejes ya.

Ana rió, con una fuerte carcajada que en realidad no era más que una máscara para el miedo que sentía.
La luna, compungida, se ocultó detrás de unas nubes pasajeras, y lloró.
Ana cerró las cortinas y volvió hacia su mesa de estudio. Se sentó, y abrió un libro que había encontrado en el viejo cementerio por el que, como un rito, un exorcismo, se obligaba a pasar algunas tardes, intentando purgar al menos parte de su miedo.
Sin que ella lo notara, un rayo de luna se filtró entre las cortinas, e iluminó un trozo de su mesa.

[karoll lyseth]

Ana advertiría los argumentos que tenía Luna para aconsejarla.

Luna sería una vez más, testigo inmóvil de una lucha cruel. Aquella que se hace necesaria para gestar el alba lleno de amor y de nostalgias. La noche y el día se batirían en cruel batalla y la primera ya agonizaba. El canto de los pájaros anunciaba una vez más su triste despedida. Luna lloraba con doble motivo en esta poca oscura fase de tiempo adornado con estrellas macabras. Noche sabía que moriría, que mañana ya no estaba; que era como el río, que sigue su ciclo pero con otras aguas. Luna era la misma desde las primeras hadas, la veía sonreír al despedirse, una y otra vez para confundirse con las almas.
Ana estaba equivocada, y su alma condenada. Esa noche sus dos amigas se fundirían, pero Ana ya estaba cansada.
Aunque entendió los leves susurros de Luna, sus venas ya estaban cortadas. Empezó a romperse la noche, rayo tras rayo al despuntar la mañana. La luz entró por la ventana, Luna no se guardaba, observaba con tristeza el enrojecido cuerpo de Ana.
Una y otra murieron. Luna marchó otra vez solitaria.

martes, 1 de septiembre de 2009

TORMENTA DE VERANO (otra colaboración de MegaGrupode Relatos, disponible para leer aquí)

Otro relato en el que colaboro, de Megagrupo de Relatos

Todas mis colaboraciones, desde aquí


[Josefina Fuensanta]

La primavera había florecido, los pájaros buscaban hacer su nido, el cielo lucia con un azul claro, limpio de nubes.

En el valle los jóvenes preparaban la romería de su virgen, se aproximaban las fiestas del pueblo y todos estaban expectantes ante tal evento, no eran muchos los días de asueto y jolgorio para dejar pasar estas fiestas.
Sin embargo seria una romería que nadie olvidaría en la vida, quedaría marcada en la historia trágica del lugar.
[JAVIER]
Porque como todo el mundo sabe, las tormentas de verano y primavera son incluso más peligrosas que las de invierno. Sin embargo, esto es adelantarnos a los hechos, ya que no estaba en la mente de los jóvenes, ni en la de casi ningún de los lugareños, que en aquellos espléndidos días, se pudiera desatar una tormenta de tal magnitud, y mucho menos que diera lugar a los hechos que a continuación devinieron.
Sí había, sin embargo, unos cuantos vecinos, de los más ancianos del lugar, que, una vez acaecidos los sucesos, recordaron que años, realmente décadas, atrás, un suceso similar estremeció toda la provincia.
Pero, como decimos, todo eso estaba muy lejano en sus mentes, nadie pensaba que podría llegar a suceder nada como aquello.
[Ana María Arroyo]
Nadie, excepto la madre naturaleza dispuesta a seguir su curso, cruel, pero suyo al fin y al cabo. Dispuesta a reclamar su reino.
Todo se dispuso lentamente, sin sospechas por parte de los felices romeros, que disfrutaban fervorosamente de aquella fiesta. Algunos, postrados, le pedían deseos a aquella María divina, otros bebían y cantaban, los niños chapoteaban en el pequeño lago color azul inmenso. Sería por poco tiempo.
Un octogenario con el rostro plagado de surcos sabios elevó sus ojos al cielo, al mismo tiempo que una mueca de miedo frunció sus arrugados labios. No hubo tiempo de más.
Sopló fuerte el viento, comenzaron las gotas asesinas a caer, el agua buscó presurosa su antiguo camino. Y aquella mirada vieja y suplicante que lo adivinó todo, cesó.
Desde entonces, se cuenta la leyenda de que el rostro de la virgen aparece plagado de lágrimas cada año, en esa misma fecha.

. Creative Commons License Estos relatos están bajo una licencia de Creative Commons.




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