El sueño de la sultana/Padmarag; Begum Rokeya (Reseña)
Desde que se acuñó el término de "ciencia ficción" en 1926, lo que a partir de entonces se tomó como tal, anteriormente estaba englobados en el fantástico, ya fuera fantasía o terror. Antes de 1926, esos relatos se denominaban "viajes fantásticos", "relatos de mundos perdidos", "utopías", o "novelas científicas". Casi desde entonces, siempre ha habido discusiones, incluso por los grandes maestros de la ciencia ficción, para definir qué es la Ciencia Ficción; en un momento dado, ante tal dificultad, alguien expresó: "Ciencia Ficción es lo que se publica bajo dicho nombre". Y razón no le faltaba... En este caso, las dos piezas presentes, un relato más o menos breve, y una novela, anteriores al uso de la etiqueta CiFi se engloban, tal vez, en ese género porque uno se ha denominado una utopía colectica feminista (Padmarag, la novela) y el otro, El sueño de la sultana... pues como muchas otras obras de sueños, viajes oníricos, etc. En su momento, como digo al principio, en aquellos tiempos se hubieran denominado de otra forma, utopías, fantasía, etc. Pero en algún momento alguien pensó en algo como lo que estoy comentando, y lo presentó como Ciencia Ficción. ¿Lo son?; bueno, ateniéndonos a los dos parámetros comentados (un relato de "viajes" y una utopía), y que alguien lo publicó con esa etiqueta, pues sí, son ciencia ficción. Pero con las salvedades que he comentado. Tened en cuenta que en las revistas "de género" de principios del siglo pasado, las "pulp" no había tal diferenciación y obras que después se han dicho que eran CiFi salían como terror; o se han dejado bajo ese epígrafe, dado que es como son conocidas, aunque posteriormente descubramos que esa tal vez no era su verdadera catalogación.
Y todo eso para decir que (en realidad y lo he dicho) que el relato es un sueño en el que las mujeres, gracia a su inteligencia y a su previsión, se hacen cargo de todo dado que la guerra ha hecho que muchos hombres mueran o estén heridos y necesiten el cuidado de las mujeres, las cuales se han tenido que encargar de que todo funcione en ausencia de los hombres.
La novela, por otro lado, presenta una especie de organización creada por una mujer (trasunto de la propia autora, por su experiencia en las mismas labores); una organización donde nos e distingue por religiones, ni razas, ni colores. Escuela, hospital, casa de acogida. "Regentada" por mujeres, en principio para mujeres pero sin negarsele a los hombres que lo necesiten. Una utopía filantrópica y educativa. una novela que avanza a base de diversos relatos que se van entrelazando, en el que las (y los) protagonistas) van contando sus historias, creando un inmenso tapiz que acaba cubriéndolos y uniendo a todos. Historias y relatos de lo más diversos, con protagonistas de todo tipo y género lo que, unido al estilo de la autora, hace que no nos aburramos en ningún momento y estemos deseosos de ver cómo se va enlazando el destino de los diversos, y numerosos, personajes, y hacia donde lleva toda esa intricada trama.
Sinopsis:
Este libro os presenta dos obras claves de la ciencia ficción feminista de principios del siglo XX escritas por Begum Rokeya.
«En El sueño de la sultana la fuerza del éxito del país feminista es la educación de las mujeres. Rokeya hace especial hincapié en la importancia de que las mujeres se familiaricen con la ciencia y condena el militarismo de los hombres. Como fábula, su trama es inteligente con una clara moraleja.
Padmarag nos presenta una compleja utopía educativa y filantrópica. En ella, Rokeya nos muestra que todas las mujeres, ya sean hindúes, brahmanas, musulmanas o cristianas, blancas o negras, son víctimas de la opresión patriarcal. Basándose en su propia experiencia como directora de entidades educativas, nos ofrece un relato irónico de los múltiples problemas y nos muestra, además, un conjunto de mujeres comunes que intentan en su vida cotidiana crear una utopía en el mundo».
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